Lumen Technologies y su equipo de Black Lotus Labs reportan un crecimiento sostenido de botnets que utilizan redes proxy residenciales, alcanzando casi 60 millones de direcciones IP comprometidas a nivel global. Esta expansión dificulta la detección y permite a los ciberdelincuentes evadir controles al mezclarse con tráfico legítimo.
Por qué importa: La proliferación de estos botnets representa un desafío creciente para la ciberseguridad, ya que su tamaño y rapidez de recuperación tras interrupciones complican su neutralización.
Lo esencial
- Los botnets con proxies residenciales alcanzan cerca de 60 millones de IPs comprometidas.
- Un cuarto de estas IPs comprometidas se encuentran en Estados Unidos.
- Botnets como IPIDEA se recuperan rápidamente tras ataques, superando su tamaño previo.
Botnets y redes proxy residenciales: una combinación que crece
Los botnets que operan a través de redes proxy residenciales aprovechan dispositivos vulnerables para ocultar su actividad maliciosa dentro del tráfico normal de internet. Según Chris Formosa, ingeniero senior de Black Lotus Labs, esta técnica permite a los atacantes evadir detección y mantener un control masivo sobre millones de dispositivos infectados.
Recuperación rápida tras interrupciones coordinadas
Un ejemplo destacado es el botnet IPIDEA, que tras una operación coordinada en enero que afectó su infraestructura, logró recuperarse a casi la mitad de su capacidad en pocas horas y actualmente supera su tamaño original con aproximadamente 10 millones de IPs activas. Esta rápida reconstrucción sorprendió a los investigadores y evidencia la resiliencia de estas redes criminales.






