Los directores de seguridad de la información (CISOs) y las juntas directivas enfrentan un desafío crítico: la brecha en la comunicación sobre riesgos cibernéticos que afecta la gestión y respuesta ante ataques. Aunque las juntas no son indiferentes, la diferencia en prioridades y lenguaje genera tensiones que complican la defensa empresarial.
Por qué importa: La falta de entendimiento mutuo entre CISOs y juntas puede retrasar decisiones clave y aumentar el impacto de ciberataques en operaciones, reputación y cumplimiento legal.
Lo esencial
- Las juntas directivas priorizan crecimiento y ganancias, mientras CISOs buscan transparencia sobre vulnerabilidades.
- Un 95% de CISOs siente presión para ocultar problemas de seguridad ante la dirección.
- La transparencia es clave para la toma de decisiones y el crecimiento sostenible en seguridad.
La brecha comunicativa entre CISOs y juntas
Las juntas directivas suelen enfocarse en resultados financieros y crecimiento, mientras que los CISOs deben gestionar amenazas en tiempo real. Esta diferencia genera un choque de intereses: los CISOs quieren alertar sobre riesgos, pero las juntas temen que divulgar vulnerabilidades afecte la imagen y el valor de la empresa.
Este malentendido no implica desinterés, sino una barrera en el lenguaje y prioridades. Edna Conway, exdirectora de seguridad de Microsoft, señala que los directores se preocupan profundamente por la seguridad y el negocio, pero necesitan un enfoque común para abordar los riesgos.
Presión para ocultar problemas de seguridad
Un informe de Checkmarx revela que el 95% de los CISOs siente presión de la alta dirección para minimizar o no reportar incidentes de seguridad. Esta dinámica puede poner en riesgo la capacidad de respuesta y la preparación ante ataques, aumentando la vulnerabilidad organizacional.
La tensión surge porque las juntas temen que la divulgación de problemas pueda afectar la confianza de inversionistas y clientes, mientras que los CISOs buscan anticiparse a las amenazas para mitigar daños.


