Coca-Cola confirmó que un ataque ransomware dirigido a su subsidiaria de productos lácteos, Fairlife, resultó en una brecha de datos que comprometió información confidencial. El incidente llevó a la suspensión temporal de la producción en varias instalaciones en Estados Unidos, aunque la mayoría ya ha sido reanudada.
Por qué importa: Este ataque expone la vulnerabilidad de grandes corporaciones ante grupos de ransomware como Anubis, que combinan cifrado y robo de datos para presionar a las víctimas.
Lo esencial
- El grupo de ransomware Anubis se atribuyó el ataque y afirma haber robado 1 TB de datos.
- Coca-Cola suspendió temporalmente la producción en cuatro plantas de Fairlife en EE. UU.
- La empresa asegura que la calidad, seguridad y disponibilidad de productos no se vieron afectadas.
El ataque y la respuesta de Coca-Cola
El incidente fue anunciado inicialmente el 16 de julio, cuando Coca-Cola informó sobre la suspensión de operaciones en las plantas de Fairlife para investigar una intrusión cibernética. El grupo Anubis publicó en su sitio web que había cifrado archivos y exfiltrado datos, amenazando con hacerlos públicos si no se pagaba un rescate.
En un comunicado posterior, Coca-Cola confirmó que ciertos datos fueron sustraídos, aunque no detalló la naturaleza exacta de la información comprometida. La empresa destacó que la mayoría de las instalaciones ya retomaron la producción y que el inventario existente ha mantenido la disponibilidad en el mercado.
Características del grupo Anubis y su modus operandi
Anubis, activo desde diciembre de 2024, utiliza un modelo de doble extorsión que combina el cifrado de sistemas con la exfiltración de datos para aumentar la presión sobre las víctimas. Además, cuenta con una función de 'modo wiper' que puede eliminar permanentemente archivos, dificultando la recuperación.

Este grupo ha listado cerca de 100 organizaciones como objetivos en su sitio web, evidenciando su alcance y peligrosidad en el panorama actual de ciberseguridad.


