Coca-Cola reveló que su subsidiaria Fairlife, dedicada a productos lácteos, fue víctima de un ataque ransomware en julio que provocó robo de datos y paros en la producción en sus cuatro plantas en Estados Unidos.
Por qué importa: El incidente expone riesgos más allá de la interrupción operativa, ya que la información robada puede facilitar fraudes y ataques dirigidos contra la empresa y sus empleados.
Lo esencial
- El ataque ocurrió en julio y fue detectado el 16 de ese mes por Fairlife.
- El grupo ransomware Anubis se atribuyó la intrusión y filtró 671 GB de datos robados.
- Coca-Cola asegura que la producción se reanudó mayormente y que no hay impacto financiero material esperado.
Detalles del ataque y alcance del robo
Fairlife identificó acceso no autorizado a parte de sus sistemas, lo que derivó en la exfiltración de datos sensibles, incluyendo registros de recursos humanos, documentación técnica y datos de producción. El grupo Anubis publicó esta información en su blog de ransomware, evidenciando la magnitud del incidente con 671 GB de datos comprometidos.
Impacto operativo y respuesta de la empresa
Como consecuencia del ataque, Fairlife tuvo que detener temporalmente la producción en sus cuatro instalaciones en Estados Unidos. Sin embargo, la compañía informó que la mayoría de la producción ya se ha reanudado y que la disponibilidad de productos en el mercado no se ha visto afectada gracias al inventario existente. Coca-Cola también afirmó que la calidad y seguridad de los productos no se vieron comprometidas.


