Puede ser un error de programación, una contraseña por defecto o un servicio expuesto a internet. Las vulnerabilidades se catalogan con un identificador CVE y se puntúan por gravedad con CVSS.
La mayoría de los ataques no usan fallos nuevos, sino vulnerabilidades conocidas que nadie parcheó a tiempo.
Cómo protegerte
- Actualiza sistemas y apps con regularidad.
- Elimina servicios y programas que no uses.



