Microsoft salió a desmentir un reporte que aseguraba que la compañía había reducido sus objetivos de ventas relacionados con su software de inteligencia artificial. El informe original afirmaba que varias áreas de la empresa, incluyendo la división de nube Azure, habían rebajado las metas de crecimiento para sus productos de IA debido a que algunos equipos comerciales no lograron cumplir con las expectativas durante el último año fiscal.

Según ese reporte, la supuesta reducción estaba vinculada a los llamados “agentes” de IA, herramientas diseñadas para automatizar tareas complejas dentro de las empresas. Esto sugería una demanda más débil o cierta resistencia por parte de los clientes, especialmente en relación con los precios de las soluciones avanzadas de IA.

Microsoft respondió de manera clara, indicando que la información era incorrecta y que las cuotas globales de ventas para sus productos de IA no han sido reducidas. Según la compañía, el malentendido se produjo por confundir métricas de crecimiento esperado con cuotas reales de ventas, las cuales, insisten, permanecen intactas.

El debate ocurre en un contexto en el que diversas empresas del sector tecnológico detectan una desaceleración en la adopción de herramientas de IA. Muchos clientes se encuentran evaluando más cuidadosamente el costo frente al beneficio real que estas soluciones pueden aportar, lo que se traduce en procesos de compra más lentos y análisis más rigurosos del retorno de inversión.