Un nuevo proyecto de ley que busca regular el uso y la creación de deepfakes será presentado antes de 2026, con el objetivo de frenar los riesgos crecientes asociados a esta tecnología. Legisladores y expertos en seguridad digital advierten que la difusión de contenidos manipulados mediante IA avanzada representa una amenaza directa para la privacidad, la reputación personal, la integridad electoral y la estabilidad social.

El borrador de la propuesta incluirá medidas obligatorias para etiquetar contenido generado o alterado mediante inteligencia artificial, requisitos de verificación para plataformas digitales y sanciones para quienes produzcan o distribuyan deepfakes maliciosos. También contempla mecanismos de respuesta rápida para retirar material engañoso, así como herramientas legales para que las víctimas puedan denunciar y exigir la eliminación de contenido sin demoras excesivas.

Los impulsores de la ley argumentan que el avance de modelos generativos cada vez más realistas ha superado la capacidad de los sistemas actuales de detección, lo que hace urgente una regulación más estricta. Además, el proyecto busca establecer estándares que obliguen a las empresas tecnológicas a desarrollar sistemas de trazabilidad, marcas digitales y protocolos de seguridad que reduzcan el potencial de abuso.

De aprobarse, esta regulación podría posicionar al país como pionero en la gestión responsable de tecnologías emergentes, marcando un precedente para legislaciones similares en otras regiones del mundo.