En un mercado laboral cada vez más competitivo, los scammers están aprovechando la desesperación de los buscadores de empleo para llevar a cabo campañas de phishing cada vez más sofisticadas. Dos de las marcas más reconocidas, Coca-Cola y Ferrari, están siendo utilizadas para atraer a víctimas y robar sus contraseñas.
¿Cómo funcionan estas estafas?
Las estafas comienzan con un correo electrónico o mensaje que parece ser de un reclutador de una de estas marcas, ofreciendo un empleo soñado. La víctima es dirigida a una página web que parece ser legítima, donde se le pide que ingrese sus datos personales y credenciales de acceso.
La estafa de Coca-Cola
En el caso de la estafa de Coca-Cola, la víctima es dirigida a una página web que parece ser una página de programación de citas de Calendly. Allí, se le pide que ingrese su nombre, correo electrónico y preferencias de trabajo. Luego, se le pide que ingrese sus credenciales de acceso de Google a través de una ventana de navegador falsa que se abre dentro de la página web.

