Aunque roben tu contraseña, el atacante no podrá entrar sin el segundo factor. Las apps de autenticación (Google Authenticator, Microsoft Authenticator) y las llaves de seguridad son más seguras que los códigos por SMS.
El punto débil es humano: nunca compartas el código con nadie, aunque diga ser del banco o de WhatsApp.
Cómo protegerte
- Actívala primero en tu correo, WhatsApp, banco y redes sociales.
- Guarda los códigos de recuperación en un lugar seguro.