El phishing llega casi siempre por correo, SMS, WhatsApp o redes sociales. El mensaje imita a una marca conocida y crea urgencia: una cuenta bloqueada, un paquete retenido, un premio por reclamar. El enlace lleva a una página falsa que copia el diseño de la original y captura lo que la víctima escribe.
Es la puerta de entrada de la mayoría de los ataques: con una contraseña robada se vacían cuentas bancarias, se secuestran perfiles de redes sociales o se entra a la red de una empresa.
Ejemplo
“Su cuenta ha sido suspendida. Verifique sus datos en las próximas 24 horas: banco-verificacion.com”.
Cómo protegerte
- Entra a tu banco escribiendo la dirección tú mismo o desde su app oficial, nunca desde un enlace recibido.
- Desconfía de cualquier mensaje con urgencia, premios o amenazas de bloqueo.
- Activa la verificación en dos pasos en todas tus cuentas importantes.




