Los mensajes suelen imitar a bancos, empresas de mensajería, compañías telefónicas o instituciones del Estado. Como el SMS parece más “oficial” que un correo, mucha gente baja la guardia.
En República Dominicana son frecuentes los SMS que suplantan a bancos para “desbloquear” la tarjeta o confirmar una transacción que nunca ocurrió.
Ejemplo
“BANCO: Se detectó un consumo de RD$18,500. Si no lo reconoce, cancele aquí: bit.ly/…”
Cómo protegerte
- Los bancos no piden contraseñas, PIN ni códigos por SMS.
- No abras enlaces acortados que lleguen por SMS de remitentes desconocidos.
- Llama al número que aparece detrás de tu tarjeta si tienes dudas.
